BAGDAD/KABUL/DERA ISMAIL KHAN.- El abuso de poder y el desprecio por la vida se pueden resumir en los distintos hechos ocurridos ayer, en diferentes latitudes. Tienen que ver con con las "nuevas" modalidades de suicidas que impone el fundamentalismo en Irak, Afganistán y Pakistán, que involucraron a un discapacitado, a una niña y a un matrimonio.
En Irak, al menos seis personas murieron al estallar un coche-bomba que tenía como objetivo atentar contra una patrulla de policía en Mosul. Pero la noticia que más conmocionó fue que un atacante suicida en silla de ruedas detonó un cinturón explosivo adosado a su cuerpo y mató a dos personas e hirió a otras 20, entre ellas 11 policías, en el bario de Tarmiya, en Bagdad. No está claro si el atacante iba en silla de ruedas para camuflarse o si realmente era discapacitado, pero las autoridades apuntan a esta última hipótesis, tras la revisión del lugar del hecho. 
"El terrorista que circulaba en una silla de ruedas ingresó en una comisaría y detonó su carga", explicó el jefe de la policía local, teniente Ahmad al Janabi. El edificio sufrió importantes daños.
Lo más grave sucedió en Afganistán. Una niña de ocho años murió al detonar la bomba que le hicieron portar insurgentes afganos a un lugar cercano, informó el Ministerio del Interior en Kabul. "Los terroristas la obligaron a llevar una bomba en una bolsa y colocarla cerca de las fuerzas de seguridad afganas", señaló el portavoz del ministerio Seddiq Seddiqi. Los insurgentes activaron el explosivo antes de que la pequeña lograse alcanzar a las fuerzas de seguridad. Ella fue la única víctima mortal. "Por ahora los talibanes no se han pronunciado sobre lo ocurrido, pero este atentado lleva su sello", agregó el funcionario. 
La insugencia en Pakistán tampoco tiene límites a la hora de planificar sus ataques mortales. Un militante talibán y su esposa perpetraron un atentado suicida contra una comisaría y causaron la muerte de 12 efectivos. Con rifles de asalto y granadas, el matrimonio asaltó y tomó como rehenes a los policías durante varias horas. Los talibanes rara vez usan a mujeres como atacantes suicidas. (Reuters-DPA)